Bocairent
Ya al S. IX, el Bekiren árabe albergaba un importante núcleo
de población campesina que convivía con un grupo de militares
y que tenían fundamental-mente en la agricultura, pero también
en un incipiente comercio e industria de la lana su base económica.
En aquella época sólo existían el barrio de la
virgen de Agosto y el de San Juan, además de la mezquita y el
castillo (ubicado en el actual emplaza-miento de la iglesia parroquial).
Con la rendición de Biar en 1245 la población pasó
a manos de Jaime I y en 1255 se repobló con cristianos, produciéndose
la primera ampliación de la Villa que iría ampliándose
conforme aumentaba el desarrollo de la industria textil. En el año
1418, Bocairent junto con Ontinyent y Biar son nombradas Villas Reales
por el rey Alfonso V el magnánimo. Posterior-mente durante el
S. XVI, la industria textil de Bocairent vive su particular siglo de
oro, otorgándole Felipe II el distintivo de Real Fábrica
de Paños.
Un recorrido por la Villa nos ayudará a conocer mucho mejor
Bocairent.
Empezamos
el recorrido por la Plaza del Ayuntamiento para dirigirnos hacia el
barrio medieval, en primer lugar nos encontramos con la Iglesia Parroquial
de la Virgen de la Asunción.
Construida en lugar que ocupaba el antiguo castillo árabe, fue
realizada originariamente en estilo gótico y adaptada posteriormente
a los gustos barro-cos.
En ella se reúnen las principales características del
arte Valenciano desde el gótico hasta el S. XIX. En el año
1748 fue dañada por el terremoto de Montesa, afectando fundamentalmente
a la torre campanario, reconstruida en 1766.
La iglesia de tres naves tiene como elementos destacados, la torre-campanario,
considerada uno de los más bellos ejemplos del clasicismo Valenciano.
La fachada principal, reconstruida en el S. XVIII con una fornícula
donde se sitúa la imagen de la Virgen de la Asunción.
En el interior resalta el altar mayor con obras de José Segrelles
y Juan de Juanes, la Capilla del Reservado decorada con frescos del
S. XVIII, la Capilla de San Blas, con decoración churrigueresca
y la Pila Bautismal, antigua fuente pública del S. XV.
El Museo Parroquial alberga importantes obras, como la cruz procesional
(S. XV), el retablo de la última cena (S. XVI), retablo de la
Virgen de la Salud (S. XV), piezas de cerámica (S. XV), esculturas,
piezas de orfebrería y pinturas de maestros como, Mariano Benlliure,
Segrelles y Sorolla, entre otros.
Abandonamos
la iglesia para adentrarnos en el barrio medieval, todo un conjunto
laberíntico de estrechas calles y pequeñas plazoletas
que nos hacen retroceder en el tiempo.
Existen tres rutas por el barrio medieval publicadas por el ayuntamiento
de Bocairent que pueden servir como itinerario de visita. En todo caso
no se puede dejar de visitar, la calle “l’Emboç”,
una de las más emblemáticas de Bocairent, por su escasa
anchura, si alzamos la vista hacia el cielo, parecen que las fachadas
de la calle acaban juntándose.
La calle Batle fue una de las más importantes de la edad media,
como lo refleja el conjunto de casas señoriales que encontramos
(números 5, 7, 8, 12, 24, y 28). En la misma calle encontramos
una fornícula con forma de ventana que conmemora la predicación
de San Vicente Ferrer en 1412.
En la placita de la prisión, tenemos el antiguo Ayuntamiento,
lugar donde fue proclamado San Blas, patrón de Bocairent en 1632.
También se encuentra en esta plaza la “Casa del Batle”
del S. XVI con un balcón y puerta de módulo castellano,
cornisa mudéjar y una ventana partida por un mainel de influencia
toscana.
La calle de “les voltes”, al más puro estilo árabe,
la de la cantería, la de la Virgen de Agosto, la de “l’Aljub”,
la calle de la Prensa.
Numerosas
fuentes, la mayoría de ellas construidas a lo largo del S. XVIII,
nos saldrán al paso a lo largo de nuestro recorrido. Fuente de
“l’escaleta”, de “l’Aljub” de “l’Almaguer”
incluso un aljibe medieval, excavado en la roca, todavía hoy
utilizado, para la canalización del riego de la partida de les
“Solanetes”.
Como en todas las poblaciones medievales, existía una muralla
para defender la villa, en el caso de Bocairent no estaba presente en
todo su perímetro, sino sólo en aquellos lugares donde
la orografía lo hacía necesario. Para acceder al recinto
amurallado existían varias puertas de acceso, la única
que permanece en pié es la de la Virgen de Agosto, encima de
la cual se ubica la ermita de la Virgen de Agosto. El Puente de “Darrere
la Vila”, uno de los más importantes del medievo, el Portal
de San Blas y el Pórtico de la “Calçada excusada”
servían también para entrar en la villa, aunque éstos
han sufrido transformaciones.
En el interior del Barrio medieval se edificaron diferentes ermitas:
La ermita de San Juan es la más antigua de todas. Se trata de
una antigua mezquita del S. XIII y de la primera iglesia que se realizó
en Bocairent. La fachada con decoración gótica y el retablo
barroco del altar mayor son los elementos más destacados.
La ermita de la Virgen de Agosto, construida en 1245 por las tropas
de Jaime I, está situada sobre el portal de Agosto, el único
que queda en pié y que servía como entrada al recinto
amurallado de Bocairent.
La ermita de la Virgen de los Desamparados, forma parte del segundo
piso de una casa del S. XVIII a causa del fuerte desnivel del suelo.
Las ermitas exteriores son cuatro y están dispuestas de manera
que forman una cruz con la población:
La ermita del Santo Cristo del S. XVI, la ermita de San Jaime del S.
XV, en estilo gótico, dedicada al que fue primer patrón
de Bocairent, la ermita de San Antonio de Pádua, del S. XVIII
y la ermita de San Antonio Abad construida en el S. XVI, como convento
para los padres antonianos, con pinturas murales y el pantocrátor
románico en piedra como elementos más destacados.