Salem

Salem es la penúltima parada de la ruta por los pueblos del Benicadell.

La fruta, los géneros de punto, los productos textiles, el envasado de bebidas y la fabricación de alpargatas son el motor de la economía de esta población, donde nos detendremos para ojear el casco urbano y encontrar retablos cerámicos devocionarios provenientes de los siglos XVII, XVIII y XIX, y la Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel, obra post renacentista del S. XVII donde destaca la capilla mayor.

Antes de abandonar el núcleo urbano de Salem existe la posibilidad de acercarse hasta la Zona de acampada y Área Recreativa de la “Font d’Elca”, para encontrar una balsa y un alcabor (infraestructura de captación de agua, seguramente de la época romana) o hacia “El molí de Salem”, donde se molía toda clase de cereales como el trigo, maíz, cebada y garbanzos.

Si es en Salem donde nos entra el apetito los aperitivos y “el blat picat” pueden ser una buena sugerencia, que podremos completar con pasteles como el “Balduino” (de café y trufa) y la “Fabiola”.

Mancomunitat de Municipis de la Vall d'Albaida