El Ràfol de Salem

El Ràfol de Salem será la próxima visita en este trayecto que rodea el pico del Benicadell.

Fue el Ràfol de Salem una antigua alquería musulmana muy vinculada a la vecina población de Castelló de Rugat con la que compartía la producción de cántaros de cerámica, muy afamados por todas partes. Un hecho que apoya esta larga tradición es que en 1609, cuando expulsan a los moriscos de la población, existían alrededor de 53 centros de producción. Un paseo por sus calles tranquilas y amables nos llevará hacia los recursos más importantes de la población. El principal es la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles, de estilo neoclásico que fue construida hacia 1745. Diferentes Relojes solares, retablos cerámicos y el lavadero municipal, se encuentran repartidos por la población.

Por último cogeremos el camino del calvario que nos lleva hasta la Ermita de S. Blas, construcción originaria del S. XV, aunque ha sufrido transformaciones muy importantes des del S. XVIII hasta hoy. Los alrededores de la ermita son muy agradables, a los pies de la montaña, entre algarrobos, higueras, pino, cipreses y las capillas del calvario. Comentar que a lo largo de su término municipal, existen numerosos ejemplos de la llamada arquitectura del agua (aquella que servia para canalizar el líquido elemento y aprovecharlo como fuerza motriz), como son el azud del molino o del “Missena”, “el Molí de Baix”, “el Molí del Ràfol” y “el Molinet de l’Horta”.

En esta población tienen merecida fama los pasteles de boniato, sobre todo por S. Blas y por las fiestas de navidad.

Mancomunitat de Municipis de la Vall d'Albaida