Castelló de Rugat

Para acabar el recorrido comenzado muchos kilómetros antes, llegamos al final de nuestra ruta que tiene como despedida el pueblo de Castelló de Rugat.

No siempre se le ha conocido con esta denominación, ya que a lo largo de la historia ha tenido denominaciones diferentes como son: “Castelló del Duc” ( en referencia a la época en que formaba parte del ducado de Gandía, perteneciente a la familia de los Borja) y “Castelló de les Gerres” (en clara alusión a la relevante industria cerámica, centrada en la fabricación artesanal de cántaros para almacenar vino, agua y aceite y que en la actualidad ha derivado en la producción cerámica de ladrillos, bloques y tejas.

Recomendamos que el viajero se deje llevar tranquilamente por los rincones de Castelló y admire la trama urbana, de origen árabe en la parte más antigua, así como de la arquitectura civil y religiosa presente.

El antiguo palacio de los Borja, sería el edificio civil más importante de la población, hoy en día desgraciadamente, sólo quedan los restos de muros y de una esquina de torre integrada en nuevas edificaciones de principios del S. XX.

“La Casa del Fang” (museo de artesanía del barro, pretende ser un homenaje y un fondo documental de esta actividad artesanal, así como lugar que a forma de taller, mejore el aprendizaje de esta disciplina).

Un buen ejemplo de lo que estamos hablando es el “El Horno de la Gerreria” del S. XVIII, es el horno más antiguo de Castelló, el cual formaba parte de una antigua cantarería artesana que abandonó su actividad a principios del S. XX.

La Cisterna o Aljibe Medieval, con estructura circular en forma de pináculo, recogía el agua que bajaba desde la ermita para su posterior aprovechamiento. Esta construcción formaba parte de la infraestructura de suministro de agua a la población a la cual también pertenecían, “la Fuente mayor, La Balsa de la Fuente y el Lavadero público. El actual aspecto de estos elementos se debe a diferentes actuaciones realizadas en el S. XIX.

Respecto a la arquitectura de tipo religioso, podemos hablar de la presencia de diferentes ejemplos, pertenecientes a dos cultos bien distintos. El primero es el católico, que se lleva a cabo fundamentalmente en la Iglesia parroquial de la Asunción (edificada en el S. XVI con modificaciones posteriores del S. XVII y XVIII, presenta una estructura clasicista en su planta y aspecto y una decoración interior barroca).

La Ermita de S. Antonio Abad y de Santa Bárbara es el otro edificio dedicado al culto católico, situada sobre un cerro, des del cual podemos obtener unas magníficas vistas sobre la Vall d’Albaida, se accede a través del camino del Calvario. Se trata de un edificio de finales del S. XVII, de una sola nave cubierta a dos aguas, con pórtico cubierto y una torre campanario remata-da con teja árabe.

El segundo culto que se oficiaba en la población era el musulmán, y se hacía en La Mezquita árabe de Castelló, de la cual destaca la decoración a base de azulejos como principal ornamentación. En su interior podemos identificar los elementos más destacados de estas construcciones como son la sala de las oraciones, el mihrab, el muro de la quibla y el patio descubierto o de las abluciones.

Las especialidades locales seguro que superan las expectativas creadas por los comensales más expertos, así “les coques de dacsa” cocidas al horno y acompañadas por embutidos caseros, sardinas saladas, tocino o las diferentes tapas de la zona, incluso “el blat picat” o el “arròs amb cassola”, supondrán un buen atractivo de esta ruta por los pueblos del Benicadell.

Mancomunitat de Municipis de la Vall d'Albaida